Crítica The Killing of a Sacred Deer
The Killing of a Sacred Deer (El sacrificio de un ciervo sagrado ) es la penúltima película del director griego Yorgos Lanthimos con Colin Farrell, Nicole Kidman y el espectacular Barry Keoghan. Se puede encontrar entre el catálogo de Amazon Prime Video.

Steve (Colin Farrell) es un bien asentado cirujano, casado con una oftalmóloga y con dos hijos, un chico de 12 años y una chica de 14. Entre operación y operación parece mantener una relación extraña y furtiva con un chico llamado Martin (Barry Keoghan) cuyo origen desconocemos.

¿Qué nos ha parecido la película?
La relación con su familia y con su esposa es cuanto menos disfuncional y distante. A pesar de que la película nos deja algunas pistas finalmente se revela el verdadero motivo de la relación entre Martin y Steve, y la película entra en una espiral descendente sin esperanza de salvación, en la que Steve tendrá que tomar una difícil decisión.

La película de Lanthimos está preñada de referencias simbólicas, más o menos evidentes, reflexiones sobre la vida moderna, las relaciones familiares, la responsabilidad, apuntes sociológicos y debates metafísicos. A nivel estético es muy sobria, fría, casi como sus protagonistas, que se relacionan entre ellos con poco cariño y sentimiento, con frialdad y distancia, de forma mecánica. Incluso las escenas más viscerales se retratan desde esa frialdad. No es una película fácil o cómoda, pero nos ha gustado.

Es una película que mezcla elementos mágicos o místicos con la realidad para contar una historia sobre la sordidez de las vidas de personas de clase media – alta, o cómo algunos la llaman, de la clase que cuenta con credenciales (un título, carrera, cualificación) que es una clase social en sí misma.
Especial mención merece la banda sonora, llena de piezas ominosas y atmosféricas, que ayudan a crear la sensación de inquietud e incomodidad, y refuerzan a la perfección la narrativa que se presenta en pantalla. También destaca el papel del (no tan) joven Barry Keoghan, que pasa a la perfección por ser un teenager en busca de figura paterna con problemas de empatía y sociabilidad.

Puntos positivos
- Sólida y sobria dirección.
- Reparto estelar y mención especial de Barry Keoghan.

Puntos Negativos
- Quizás peca de pesimismo.
- No gustará a todo el mundo.

En conclusión…
Yorgos Lanthimos no es ningún novato en esto, muestra de ello es que ha sido nominado hasta en dos ocasiones para los Oscars, la primera con The Lobster (Langosta) en 2015, donde ya trabajó con Colin Farrell, y la segunda en 2018 con La Favorita. A pesar de ello nunca es tarde para conocer directores que se arriesgan con propuestas poco convencionales, y El Sacrificio es una oportunidad excelente que ningún cinéfilo debe perder.
Puntuación
Escrito por Javier Navarro.
